En el tránsito entre el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección la luz salió de la iglesia de la Anunciación (Eκκλησία του Ευαγγελισμού), se extendió por la calle Eleftherias y la plaza del mismo nombre y estalló sobre el agua y los barcos del puerto de Mandraki.
Llegamos a Rodas para navegar desde allí hasta la isla de Symi, donde yo iba a dar por terminado el viaje a lo largo de la Línea Sacra de San Miguel. Si antes de llegar a Rodas habíamos pensado en celebraciones y festividades, estas nada tenían que ver con fiestas y rituales cristianos. Esperábamos poder recorrer los lugares en los que se celebraban las Halieia, fiestas con las que los rodios homenajeaban a Helios, patrón de la isla y dios de la luz. Las Halieia ya se conmemoraban cinco, seis, o siete siglos antes de que otras creencias adjudicasen a otro dios la victoria sobre las tinieblas, a un dios mucho más exigente para sus creyentes por reivindicarse como único y, por más exigente, menos festivo. Sin embargo, llegamos a Rodas en el momento de una de las festividades cristianas más importantes. En la recepción del hotel donde nos alojamos nos obsequiaron con una vela y nos invitaron a participar en la vigilia pascual de alguna de las iglesias de la ciudad. Elegimos la de la Anunciación por ser la catedral, estar junto al puerto y porque a media noche habría fuegos artificiales.
Llegamos con mucha antelación a las proximidades de la catedral. Desde nuestro alojamiento, no tuvimos más que seguir a las familias y grupos de personas que caminaban con velas hacia el puerto. Todavía circulaban coches por la calle Eleftherias, pero la gente ya ocupaba buena parte de la plaza, la terraza del edificio de correos (a la que se accede por dos escaleras laterales) y la acera que hay bajo ella. La calzada no tardaría en llenarse. Nos situamos en lo alto de las escaleras de la Fontana Grande, pegados al pilón en forma de cruz y frente a la fachada principal de la iglesia.
La megafonía lanzaba hacia la plaza y el puerto el canto monocorde de la liturgia que se desarrollaba dentro de la iglesia. En un momento dado la luz del templo se apagó. Minutos más tarde comenzaron a salir hacia la multitud candelas encendidas de las que los fieles de la plaza tomaban el fuego para las suyas. Unas llamas generaban otras para que el origen de todas ellas fuese solo uno.
Esta tradición del Fuego Sagrado está muy arraigada en todo el mundo ortodoxo. La fórmula canónica más perfecta para celebrar esta ceremonia del Fuego Sagrado y la Pascua de Resurrección exigiría esperar a que el fuego que se genera la tarde del Sábado Santo en el Santo Sepulcro(1), supuestamente de manera milagrosa, llegase a cada iglesia ortodoxa. Antiguamente se llevaba desde Jerusalén al resto del mundo ortodoxo en barcos, mulas y caravanas de camellos(2). Ahora se envía en vuelos chárter a Atenas, Moscú y otras iglesias autocéfalas. Cuando esto es difícil o materialmente imposible (supongo que para la mayoría de las iglesias lo será) el fuego, la llama inicial, se puede conseguir de otra manera; por ejemplo, utilizando la que se ha conservado durante todo el año con velas o cirios que han ido sustituyendo unos a otros. Sobre el supuesto milagro que cada Sábado Santo se produce en la presunta sepultura de Cristo hay referencias desde el siglo IX; sin embargo, muy pronto se empezó a denunciar el acontecimiento como engaño o fraude escandaloso. Se convirtió en milagro lo que no era más que una simple bendición de la luz acompañada de toda su parafernalia litúrgica y se promovió la creencia de que el prodigio se repite realmente cada año; una celebración conmemorativa a la que la magia atrae muchos más peregrinos que si solo se presentase como una serie de gestos rituales que se pueden reproducir en cualquier iglesia(3).
Cuando las llamas empezaban a multiplicarse desde la puerta de la iglesia, las campanas de la torre contigua ya estaban sonando y fuegos artificiales lanzados desde los muelles orientales del puerto estallaron en el cielo nocturno. Cascadas de luz, gigantescas palmeras y explosiones de bengalas que estallaban esparciendo diminutas estrellas llenaban el cielo y se reflejaban en el agua del puerto. Mientras, los oficiantes de la liturgia pascual salieron de la iglesia, ya iluminada, para dirigirse a un estrado contiguo a la Fontana Grande en la que estábamos. Pasaron entre una decena de soldados en posición de firmes y una banda de música a la que pocas oportunidades de actuar dieron durante toda la ceremonia. Los sacerdotes vestían dalmáticas doradas. Uno de ellos llevaba un icono que mostraba a los fieles. El tocado del oficiante principal era una corona dorada y de brillantes. Les siguieron hasta la tribuna varias decenas de hombres, unos vestidos de civil y otros con uniforme militar o de policía. Ni una sola mujer subió al estrado con ellos. Cantaron algunos salmos, a los que muchos fieles respondían, el oficiante principal pronunció un corto sermón y volvieron a la iglesia, en la que la liturgia pascual todavía duraría algunas horas más.
Abandonamos la plaza cuando esta se fue vaciando, pero antes de marchar entramos a la iglesia con mucha dificultad porque estaba abarrotada. La iluminación era tan grande que dentro parecía de día. El oficiante principal, probablemente el metropolitano, estaba de pie junto a un sitial de respaldo alto y mármol blanco, tan blanco que la luz que se reflejaba en él hacía destacar el lujoso hábito talar del prelado y la valiosa, brillante y dorada corona que cubría su cabeza. Aquella iluminación permitía llegar al último detalle de los frescos que cubrían todas las paredes. En la iglesia no cabían más fieles y deambular por ella era imposible. Los infieles nos fuimos.
El lunes volvimos a la catedral para observarla sin la multitud que la abarrotaba la noche pascual. A pesar de las numerosas lámparas de cristal, la iluminación era mucho más débil que la que lucía en el mismo inicio de la Pascua. Toda la decoración de la iglesia es de estilo bizantino, aunque apenas tiene un siglo de existencia. Se construyó entre 1924 y 1929, durante la ocupación italiana (1912-1947). Fue una iglesia católica, dedicada a San Juan, hasta que en 1948, Rodas quedó definitivamente vinculada a Grecia, como el resto del Dodecaneso. A partir de entonces el templo se convirtió en una iglesia ortodoxa dedicada a la Anunciación de la Virgen y consagrada como catedral(4). La Italia ocupante quiso reproducir en esta iglesia otra medieval de la Orden de los Caballeros de San Juan; aquella se encontraba en la ciudad fortificada de Rodas y una explosión de pólvora la destruyó en 1856.
Rodas ha estado habitada desde el neolítico y ha sido ocupada por todas las civilizaciones que se desarrollaron en el Egeo y por otros pueblos procedentes del continente, como los dorios y los jonios. La fusión de civilizaciones y pueblos produjo la cultura griega de la antigüedad. Después, Rodas, como al resto de la Helade, formó parte del Imperio Romano primero y del de Bizancio después. Más tarde estuvo durante unos dos siglos bajo el dominio de la Orden de los Caballeros de San Juan y casi cuatro siglos bajo el Imperio Otomano.
Italia ocupó Rodas y la mayor parte de las islas del Dodecaneso durante más de treinta años, la mayor parte de ellos bajo el régimen fascista(5). Fue la potencia o imperio que menos tiempo ocupó Rodas, pero su presencia no pasa hoy desapercibida. En el itinerario que seguimos para llegar al puerto de Mandraki y a la ciudad medieval fortificada, desfilaron ante nuestros ojos numerosos edificios y complejos construidos durante la ocupación italiana. En el extremo norte de la isla se encuentra el Acuario de Rodas, construido en la década de 1930. Siguiendo la línea costera por la parte oriental pronto llegamos al Grande Albergo delle Rose, el Casino de Rodas, una imponente construcción inaugurada en 1927. Desde la plaza Kountuorioti, donde una estatua de la victoria alada levanta una corona de laurel con su mano derecha, se pueden observar las fachadas orientales del Palacio del Congreso, la de la sede del metropolitano de Rodas (la autoridad ortodoxa), la iglesia catedral de la Anunciación y su torre campanario exenta de 26 m de altura. La torre está casi sobre el espigón occidental de la bocana del puerto de Mandraki. Deja un estrecho paso entre ella y el borde del muelle occidental del puerto, paso que encontramos cerrado por unas vallas amarillas como protección ante un hipotético desprendimiento; a la altura de los vanos donde se sitúan las campanas se veía alguna grieta amenazante.
Las esculturas de un ciervo y una cierva sobre dos columnas, una a cada extremo de la bocana, se han convertido en un emblema típico de la ciudad. Se inauguraron en 1947, cuando los británicos ocupaban la isla tras la Segunda Guerra Mundial e Italia ya no ejercía ningún control, aunque oficialmente estuviese bajo su soberanía. La Fontana Grande, frente a la entrada principal de la iglesia de la Anunciación, es una copia de una fuente medieval de Viterbo; la de Rodas se construyó al mismo tiempo que la iglesia. Antes de llegar a la puerta de Eleftherias para entrar en la ciudad medieval amurallada, se encuentra otro edificio construido durante la ocupación italiana: la Nea Agora o Nuevo mercado.
Rodas era importante para el fascismo italiano por ser, en el Mediterráneo, el escaparate de su imperio. Sospecho (aunque solo me base en lo que a mi me pasó) que muchas de las personas que llegan como turistas a la isla no contemplan entre sus objetivos, antes de iniciar el viaje, el de disfrutar y recrearse con la arquitectura que el reino de Italia y el régimen fascista dejaron en la ciudad. Han pasado casi ochenta años desde que Rodas y las islas del Dodecaneso pasaron a formar parte de Grecia. En el sitio web(6) https://www.greece-is.com/ leo que:
“la libertad sustituyó a la opresión fascista”
y que:
“el 7 de marzo de 1948, los habitantes de Rodas celebraron la incorporación de las islas del Dodecaneso al Estado griego, frente a edificios públicos que fueron fundados durante el período de ocupación italiana”.
La presencia italiana y la arquitectura propia de aquella época se muestran ante los ojos de las distintas tribus de turistas que invadimos la isla. Esta, la de los turistas, es la última civilización que ha llegado a ocuparla. La explotación turística en Rodas iniciada con los italianos se fue consolidando a partir de su integración en Grecia, así que, la nueva civilización lleva presente en la isla más del doble de lo que duró la ocupación italiana. ¿Conseguirá mantenerse tanto tiempo como la Orden de los Caballeros de San Juan? ¿Durará tanto como la ocupación otomana? Yo no puedo imaginar que esta moderna civilización dure cuatro siglos. Sin embargo, tampoco descarto que la personificación del Sol, ‒Helios, el viejo patrón de la isla‒ se haya convertido en un dios estacional y, aún muriendo en invierno, haga que al inicio de cada temporada se produzca un milagro similar al del Fuego Sagrado del Sábado Santo. Seguro que esa luz atraerá a multitudes de peregrinos.
----------------------------------(1) Sitio web: https://www.vaticannews.va/es.html (consultado en: https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2021-05/pascua-iglesia-oriental-santo-sepulcro-rito-fuego-sagrado.html)
(2) https://el.wikipedia.org/wiki/Άγιο_Φως
(3) El periodista Dimitris Alikakos inicio en 2018 una investigación sobre cómo se enciende el Fuego Sagrado en Jerusalén. En 2019 publicó el lbro Λύτρωση – Στο Άγιο Φως (Redención – Sobre el Fuego Sagrado). En su sitio web https://www.holyfirethetruth.com/?lang=en ofrece una exhaustiva información sobre el proceso y los resultados de su investigación, las demandas del patriarcado ortodoxo, las sentencias judiciales y las conclusiones a las que su trabajo conduce.(4) https://rhodescathedral.gr/ (s.f.)
(5) Formalmente desde 1912 hasta 1948. Desde 1943 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial estuvo bajo control alemán. Después fue ocupada por los ingleses hasta que las islas del de Dodecaneso se entregaron a Grecia en 1948.(6) Chrysafis, Y. (18 de setiembre de 2017) Sitio web: https://www.greece-is.com/ (Consultado en: https://www.greece-is.com/architecture-how-mussolini-and-the-italian-occupation-shaped-rhodes/)

















